El equipo detrás de cada hoja y cada ficha
Sostenemos este proyecto desde tres tareas concretas: elegir hojas sueltas de origen único, desarrollar blends de autor y escribir las fichas de cata que acompañan cada lote. No hay nombres ni trayectorias en juego, sino un método de trabajo que se repite lote a lote y que cualquiera puede leer antes de preparar su primera taza.
La curaduría revisa cada lote antes de sumarlo al catálogo: perfil floral, tostado, cítrico o especiado, y la altura de cultivo como referencia de carácter. De ahí sale la recomendación de temperatura y tiempo de reposo que después aparece en la ficha.
El desarrollo de blends combina especias y hojas hasta encontrar una proporción que no tape el perfil original. Se prueba en tandas chicas y se ajusta antes de fijar la receta.
La redacción de fichas ordena notas simples y recetas paso a paso, pensadas para preparar en casa o en la oficina sin equipamiento complicado. También elegimos bombas de vidrio, teteras de hierro fundido y filtros reutilizables según el método de infusión de cada persona.